La chica que mira al mar

Ángela

Ángela es una mujer joven, alegre, abierta y confiada. Beatriz, su terapeuta en una parte del proceso que conlleva el Proyecto de Inserción Sociolaboral para personas con problemas de adicción- INSOLA, nos cuenta cómo al principio, cuando llegó a Proyecto Hombre, no estaba por la labor de colaborar.

No sabemos qué ocurrió en la vida de Ángela para acabar desarrollando una adicción, pero sí que en algún momento tocó fondo y no quiso continuar de aquella manera. Se había quedado fuera de contexto, lejos de su entorno, aislada... Ella, antes de toda esta historia, era entrenadora de un equipo de fútbol y eso le gustaba. Pero su historia tomó un camino que no era el esperado. En esos tiempos oscuros nunca se habría planteado que, aquello que imaginaba de niña cuando cerraba los ojos en la noche, viajar y conocer mundos lejanos, podría estar al alcance de su mano.

Beatriz, educadora y terapeuta, reconoce que Ángela se ha esforzado mucho. A medida que el trabajo realizado le ha ido ofreciendo resultados, la motivación y la confianza en sus posibilidades han ido en aumento tanto, que ahora no ve el límite. Por ello, sus terapeutas están orgullosos. Y, por qué no decirlo, también están satisfechos del trabajo realizado.

A medida que el trabajo realizado le ha ido ofreciendo resultados, la motivación y la confianza en sus capacidades han ido en aumento, tanto que ahora no se pone límites.

Ángela con el timón

Beatriz, educadora y terapeuta, reconoce que Ángela se ha esforzado mucho. A medida que el trabajo realizado le ha ido ofreciendo resultados, la motivación y la confianza en sus capacidades han ido en aumento, tanto que ahora no se pone límites. Por ello, sus terapeutas están orgullosos. Y, por qué no decirlo, también están satisfechos del trabajo realizado.

Beatriz, la terapeuta de Ángela Beatriz, la terapeuta

En el proyecto INSOLA, a lo largo de las tres Operaciones o fases en que se organiza el proceso (Motivación, formación y Orientación especializada) , se trabaja para que Ángela y las demás personas que se encuentran en su misma situación aprendan a desarrollar capacidades y, al finalizar su tratamiento en Proyecto Hombre, puedan desenvolverse normalmente. Por ello, es muy importante trabajar la reinserción, tanto laboral como social.

En los Talleres de Empleo se fomentan las capacidades específicas de cada persona. En muchas ocasiones, entran a tratamiento en una situación en la que se olvidan de quiénes son. Desconocen sus fortalezas y sus dificultades y no son capaces de actuar. Más de 180 terapeutas, a lo largo de 4 años de duración del proyecto INSOLA, han trabajado en reinserción como Beatriz, acompañando en esa transformación y esforzándose por abrir los ojos de cada una de las personas que han pasado por sus manos.

En este caso, los ojos de Ángela, se abrieron para mirar hacia el mar.